El 3D no es algo reciente, aunque tuvo mucho tirón tras el estreno
de la película Avatar. En la década de los 90 ya se proyectaban algunas
películas especiales (sobre dinosaurios y naves espaciales) para verlas con las
típicas gafas azules y rojas. Pero, no solo la industria cinematográfica usó el
3D como reclamo. Para aprovechar el tirón que tenía la realidad virtual,
Nintendo se adelantó a todas las demás en 1995 con el lanzamiento de la Virtual
Boy, para Japón y Estados Unidos, que mostraba un efecto 3D (eso sí, en color
rojo y negro) gracias a un efecto estereoscópico.
