En 1980 Umberto Eco publicó una novela llamada El nombre de la
rosa, una historia de misterio algo siniestra ambientada en una abadía de los Apeninos
ligures. Siete años después de su publicación, Mister Chip lanzó al mercado un
videojuego muy especial La abadía del crimen, programado por Paco Menéndez y
con gráficos diseñados por Juan Delcán (un estudiante de arquitectura por aquel
entonces, lo cual vino muy bien para la estructura de la abadía) y, por
supuesto, inspirado en la novela.
